En la décimo primera edición (del 22 de febrero al 15 de marzo de 1993), Nigel Short desistió jugar por participar en el Campeonato Ruso, por lo que el Linares se convirtió en un duelo entre Garry Kaspárov y Anatoly Kárpov, sin embargo su juego en la primera ronda tuvo que ser pospuesto por causa de la gripe.
Ellos empezaron entonces su carrera por el primer lugar, y en su duelo en la décima ronda Kaspárov vence brillantemente a Kárpov, llevándose eventualmente el torneo. El actual Campeón mundial Vladimir Krámnik debutaría en el Linares con un buen nivel de juego.
Sólo el 42% de los juegos terminó en tablas, pero Rentero estaba molesto por que las tablas rápidas habían sido recurrentes, más fue calmado por la diplomacia de Jan Timman.